No quería vivir con nadie.
Busqué piso para vivir solo; un apartamento por 400 euros sería imposible, por 550 podría ser...
Una noche tuve un sueño:
J-Hola papá ¿éste es el piso que me vas a alquilar?
J-Papa pues quítale el aire acondicionado, quítale la cama de 2´50, no quiero la piscina, quítale todo y me lo alquilas por menos dinero.
P-Es un piso de lujo.
J-Déjame vivir en él gratis o por menos dinero.
P-No hijo es un piso amueblado con tarima, jardines, tiene una luna llena incorporada, cocina totalmente equipada con naves de la nasa espacial y además independiente del resto. Y televisor con canal digital e internet.
J-¡Para qué quiero yo todo eso en casa! Donde está mamá.
J-¡Pero por qué habéis hecho todo eso, no hace falta nada de eso para poder alquilar un piso!
P-Pues tu madre está muy enferma y hemos tenido que ir todos al hospital porque llevamos todo el año preparando la cocina, y el polvo que soltaban las obras era cancerígeno y tu hermana tu madre y yo creo que tenemos cáncer, hijo.
J-Creo que me estoy mareando, papa, me voy salir un rato por la ventana al bosque de ahí fuera. Y no te preocupes por el piso, creo que voy a seguir buscando.
Desperté, era un sueño, intenté olvidarme y… me olvide sin ningún problema; al final me quedé con un piso muy pequeñito, un estudio de unos 22 metros cuadrados por 600 euros. Tuve que trabajar un poco más para que me llegara, y ya está. Ahora trabajaba ocho o nueve horas, ya no podía trabajar por media jornada, tenía que pagar el vivir solo, pero no pensaba compartir piso con nadie, ni hablar de eso.
Oye, pues me escaqueo en la tienda y te digo, así a bote pronto, que leí esta mañana esto, y que me ha gustado mucho, pero mucho.
Ole.
Holaaa!! Como te habrá dicho Lucia no es ella la del blog. Gracias!! si te a gustado es que a pesar de... ¡es que lo entiendes! o por lo menos lo que tu entiendas. Un saludo. Hasta otra.